El proyecto consistió en instalar 72 colectores de procedencia israelí, abarcando una superficie aproximada de 300 mts. cuadrados, que se ubican en el techo del gimnasio principal. Mediante un sistema de bombas de impulsión se procede a hacer recircular el agua de la piscina temperada por estos colectores, de manera que se reduce la necesidad de tener que calentar esa agua con el sistema tradicional de caldera a gas natural.
En los primeros meses de aplicación de este sistema se han logrado disminuciones de hasta un 40% en los requerimientos de gas natural para la caldera de dicho sector.
Este es el primer proyecto de este tipo y se pretende continuar aplicando nuevas tecnologías y nuevos sistema que permitan una mayor eficiencia de la energía que se utiliza en el Estadio.